Nicolas Moreno, una de las víctimas de la violencia policial en momentos de estallido social.

El joven mecánico perdió su ojo derecho en medio de las manifestaciones durante el mes de octubre en la ciudad de temuco, instancia donde la fuerza policial ha ejercido su poder a través de la violencia desmedida contra los ciudadanos.

Fueron 47 perdigones los que un funcionario del GOPE de carabineros le disparó a al Nicolás Moreno Sandoval. La escopeta  que se utilizó para este acto de violencia estuvo a una distancia inferior a 3 metros a la altura de su rostro, mientras participaba de una manifestación pacífica en la plaza Dagoberto Godoy de Temuco.

VIOLENCIA DESMEDIDA

Desde mediados de Octubre, Chile  comenzó con diferentes manifestacione pre cursadas por las evasiones masivas del metro en Santiago. Hito que hizo explotar un silencio molesto de más de 30 años de una democracia que que dejo desplazada a la ciudadanía, sin dar respuestas a demandas básicas como pensiones, salud, educación entre otros, generando un estallido social que se encuentra activo y vigente en el país hasta el día de hoy.

El gobierno sin titubeo comenzó a dejar que las fuerzas de orden público realizarán intervenciones en estas concentraciones, con máxima violencia, contra todo tipo de sujetos, a esto también incluyen, jóvenes, niños, mujeres y adultos mayores.

Marcha del 21 de octubre

Desde el comienzo de las manifestaciones en el territorio nacional, el 21 de octubre se toma como otro hito, ya que es la primera manifestación masiva convocada a nivel nacional, donde el gobierno no tuvo reparo de ejercer la violencia de formar dura, contra los manifestantes.

Daniel se encontraba en una manifestación pacífis en  la ciudad de Temuco, cuando en el sector del centro comercial Carrusel fue víctima de la violencia del estado.

“En el sector Carrusel me arrinconaron y dispararon a corta distancia”, recordó el afectado. Luego de tres operaciones perdió su globo ocular derecho y hasta la fecha tiene incrustados proyectiles en su pómulo, frente y cráneo.

Nicolás relató que al ser impactado, sufrió pérdida de consciencia y fue rescatado por voluntarios, que lo llevaron a la urgencia del Hospital Hernán Henríquez Aravena, donde convulsionó hasta ser asistido e internado: “Los médicos intentaron salvar mi ojo, pero fue extirpado para evitar el riesgo de infección”. Posteriormente, Nicolás presentó la denuncia en Policía de Investigaciones con el apoyo del INDH, y hoy considera realizar una demanda individual contra el Estado.

Nicolás es padre de un niño de tres años, y hoy su diagnóstico le imposibilita ejercer fuerza de por vida. Su mayor preocupación es estar imposibilitado de trabajar y mantener económicamente a su pequeño hijo.  Afirma que por este daño irreparable, tanto él como su familia buscarán justicia hasta el final: “Lo que me mantiene en pie es mi fe y mi convicción”.

Por esto, conserva firme su postura sobre la necesidad de cambiar la situación del país: “Yo creo que hay que seguir con la lucha, yo volvería a salir para lograr lo que es justo”

Fotos : ACIWA